La familia, la primera escuela

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por LCF Anahí Ruvalcaba Ortíz 

«La educación es un seguro para la vida y un pasaporte para la eternidad» (Aparisi y Guijarro)

Cuando pensamos en educación muchas veces nos enfocamos principalmente en la que se recibe en el colegio a través de los maestros. Sin embargo, es necesario recordar que la educación de una persona tiene como fuente principal su familia, ya que es el primer lugar donde se desarrolla y aprende aquello que le guiará (o por el contrario, le desorientará) durante su vida.

El otro día escuchaba la preocupación de un grupo de mamás, decían que se sentían agobiadas ante el reto de educar a sus hijos; que no querían que crecieran porque creían que conforme más pasaba el tiempo más difícil se volvería la tarea de educarlos y que tenían miedo de las dificultades a las cuáles se iban a enfrentar sus hijos tomando en cuenta que el mundo está “de cabeza”. Al escuchar su agobio, vinieron a mi mente dos cosas. La primera es que no hay batalla que se pueda ganar si creemos que la tenemos perdida, por lo cual hay que tener confianza en nuestras capacidades y en que, a pesar de lo grande que es el reto de la educación de nuestros hijos, es una misión que podemos llevar a cabo para guiar a los hijos por el mejor camino. Y la segunda, que tratar de evitarle dificultades a los hijos es como aquella persona que al ver la dificultad con la que una mariposa rompía el capullo que la envolvía, decide ayudarle un poco quitando él mismo el capullo de la mariposa, lo cual ocasiona que la mariposa no haga el esfuerzo que sus alas necesitaban para después poder volar, incapacitándola de por vida a alcanzar su plenitud.

A continuación, unas técnicas e ideas fundamentales para la educación de los hijos en la familia:

  • Lo primero que hay que tomar en cuenta si hablamos de la educación en el ámbito familiar, es que «El principio de la educación es predicar con el ejemplo» (Turgot). ¿Cómo un hijo va a aprender a convivir con los demás si su papá no tiene tiempo disponible para él por estar viendo el celular?
  • Recuerda que es muy importante que generes seguridad y confianza en ti misma de que puedes llevar a cabo la misión de la educación de tus hijos.
  • Trabajo en equipo. Para la educación de los hijos es elemental el que tanto padre como madre estén involucrados y coordinados, ya que, si uno dice una cosa y el otro lo contradice, lo único que están creando es un hijo desorientado y confundido.
  • Aprovechar todas las oportunidades que la vida cotidiana nos ofrece para sacar de ellas alguna enseñanza para nuestros hijos. Muchas lecciones nos las da la vida misma, sobre todo en los fracasos.
  • Tener siempre límites muy bien establecidos y transmitirlos con el mayor amor y cariño posibles.
  • Es básico el conocer y aprender las mejores formas para educar a nuestros hijos, por lo que se tiene que buscar una formación continua; tomar cursos, ir a conferencias, leer libros sobre el tema, etc. Hay que recordar que no se deja de ser padre nunca.

Educar supone sacrifico y esfuerzo, no comodidad como muchas veces nos gustaría. Sin embargo, es una de las tareas más nobles que como seres humanos podemos llegar a realizar, ya que ser padre supone no sólo dar vida físicamente, sino guiar para que una persona se desarrolle en todas sus capacidades.